No olvidar quiénes son los yanquis es un artículo del miembro de la RED VASCA ROJA Carlos Aznárez publicado en el diario vasco GARA el 28 de mayo de 1999 recordando los crímenes de lesa humanidad perpetrados por los yanquis para estimular la protesta contra la agresión imperialista a Yugoslavia
Carlos Aznarez. Periodista
Corren tiempos de ocultamiento de la verdad e invocaciones al olvido. De discurso fraudulento e información manipulada. Nos están mintiendo todos los días pero parece que no nos enteráramos. Están tergiversando y manoseando cada una de las palabras importantes de nuestro decálogo de principios (solidaridad, humanidad, libertad, justicia), y seguimos impávidos, inmovilizados, discutiendo nimiedades entre nosotros y nosotras. Ellos mismos, nuestros grandes enemigos, nos están advirtiendo lo que van a terminar haciendo con este mundo. Ya lo están llevando a cabo.
Quieren acallar cualquier protesta, matar la rebeldía, domesticar el disenso, machacar al que se oponga y les enfrente. Después de su descomunal derrota en Vietnam, han empleado todas las tácticas y estrategias para no volver a repetir fracasos y lograr lo único que les interesa: rendición incondicional de aquéllos que no se amolden a su "estilo de vida" (ellos le llaman pomposamente american way of life) y control absoluto de la situación. ¿Cómo lo están haciendo?: a costa de invadir países, bombardear indiscriminadamente a sus pobladores, intoxicar informativamente, realizar auténticos genocidios. Cuentan para la tarea, con el apoyo de presidentes, ministros, reyezuelos, virreyes y todo tipo de aliados intercontinentales, del tipo y dimensión que en Europa, para dar un ejemplo, representa la OTAN. A nivel global (ellos, que crearon esa estrategia de la globalización) también han logrado el consenso de las propias Naciones Unidas, desvirtuando cualquier tipo de misión "pacificadora" salida de su seno.
Todo esto es producto de una gigantesca ofensiva capitalista sobre nuestros pueblos, y además sobre nuestras ideas progresistas.
Quien crea que por alguna razón del destino puede llegar a estar libre de este peligro está profundamente equivocado. Vienen con todo y contra todos. Por eso, es necesario refrescar la memoria, volver a las fuentes objetivas de los hechos, reinformarnos sobre una realidad que conocíamos pero que al parecer, tan pronto como el discurso único ha entrado en operaciones se ha ido dejando de lado:
El Gobierno de los EE- UU encabezado por el presidente Clinton, que hoy se autoerige en gendarme mundial ha sido elegido solamente por el 26% de su población. El resto se abstuvo, votó a otros partidos o simplemente no votó.
En EEUU el 20% de sus habitantes son analfabetos funcionales, 43 millones rozan los límites de la extrema pobreza (casi un millón de ellos viven en las calles) y la mayorías de éstos son hispanos, negros y niños.
La nación que se auto-califica como la más democrática del mundo se caracteriza por la brutalidad policial sobre negros, hispanos e inmigrantes. Posee la población penal mayor del planeta y en las prisiones se dispensa un trato inhumano y degradante. Miles de presos sociales y un largo centenar de prisioneros políticos así lo testifican. Ade- más, se sabe, aplica la pena de muerte casi con cotidianeidad, otra vez, en su gran mayoría, a negros, hispanos e inmigrantes.
Entre 1946 y 1975, Estados Unidos empleó 215 veces la fuerza militar contra otros países, interviniendo en sus asuntos internos intentando imponer, con violencia, sus criterios.
Si las intervenciones valen (para los desmemoriados) por el número de muertos, hay que decir que los yanquis dejaron (entre 1961 y 1974) un saldo de 80.000 muertos en Laos, (entre 1969 y 1973) unos 600.000 muertos en Camboya, (entre 1950 y 1953) dos millones de muertos en Corea del Norte, (entre 1961 y 1975), más de tres millones de muertos en Vietnam. Dos millones en Angola y un millón en Mozambique (apoyando a fuerzas reaccionarias locales), cientos de muertos en la invasión directa a Santo Domingo, 30.000 muertos en Nicaragua (armando y fortaleciendo a la "contra"), 2.000 muertos en la invasión a Granada, cientos de muertos en su apoyo a sus aliados ingleses en la guerra de las Malvinas, muertos y heridos en su bombardeo a Libia, más de 150.000 muertos en su ayuda en hombres y armamentos a la dictadura guatemalteca, miles de muertos en su apoyo directo al golpe militar del dictador Pinochet en Chile, 30.000 muertos en su intervención (apoyo en logística, armamento y adoctrinamiento) de los militares argentinos del 76, 70.000 muertos por su apoyo sin límites a los militares salvadoreños. Apoyo militar a la "carnicería" contra los comunistas indonesios y en la ocupación que este país desencadenó sobre Timor.
Desde 1959 hasta la actualidad, guerra económica y militar contra la Revolución cubana, realizando dos intentos de invasión frustrados por la decisión del pueblo de Cuba: Bahía de Cochinos y Playa Girón. Intento descarado y constante de desestabilizar la economía cubana y condenar a un padecimiento de cuatro décadas a sus habitantes debido al bloqueo total de alimentos, medicinas, y materiales para infraestructura básica.
Desde 1990 hasta nuestros días, guerra militar primero y económico-militar después contra Irak, causando un millón y medio de muertos, la mayoría de los cuales son niños, víctimas del embargo total que rige sobre este país.
Invasión de Panamá en 1989, intervención armada en Somalia en 1994 (con verdaderas matanzas entre la población), intervención en Haití en 1994, bombardeos a Sudán y Afganistán.
Intervención directa (apoyando en armas, hombres y adoctrinamiento) en la prolongada que su gendarme en Medio Oriente, Israel, libra contra la resistencia palestina.
Fabricación de armas químicas y bacteriológicas con las que rearma a sus países aliados en Medio Oriente y Latinoamérica, utilizando en este último continente a poblaciones indígenas como verdaderas cobayas humanas.
Activa campaña de esterilización masiva de poblaciones indígenas, a través de entidades oficiales norteamericanas ligadas a gobiernos del área y también gracias al apoyo de distintas iglesias y ONGs yanquis, muy activas en Guatemala, Colombia, Perú, Brasil, Bolivia, etcétera.
La política exterior norteamericana es la principal sostenedora de las acciones de exterminio encaradas por Turquía contra el pueblo soberano de Kurdistán.
EEUU es el creador y artífice de la tristemente célebre Escuela de las Américas, desde donde se adoctrinó y asesoró a la inmensa mayoría de los militares latinoamericanos para que aplicaran en sus respectivos países la "doctrina de la seguridad nacional", que determinaba el secuestro, el asesinato o la "desaparición" de miles de militantes populares.
Esta es una mínima reseña de una actividad permanente de agresión contra naciones y pueblos encarada por gobiernos y presidentes norteamericanos. El último de ellos ha logrado en estos días (como ya lo hiciera Bush a principios de la década) unificar tras de sí a buena parte de los mandamases europeos, sometiéndoles a la humillación de mostrarlos al mundo tal cual son: simples lacayos de una política de genocidio y exterminio contra países soberanos.
Si no sabíamos estos datos, vale la pena aprenderlos. Si los habíamos olvidado, conviene recordarlos. Si los sabemos y los recordamos, no podremos confundirnos sobre qué tipo de enemigo está machacando desde hace dos meses a los heroicos pueblos yugoslavo y kosovar, más allá de las patrañas "humanitarias" con que nos agobian los medios y ciertas ONGs cómplices de esta maquinaria bélica. De allí que resulte cada vez más necesario que rompamos la inercia y nos movilicemos activamente para repudiar estos crímenes de lesa humanidad. Será, también, una forma de defendernos. Como dice el escritor palestino Edward Said: "Ya es hora de que nos quitemos al matón norteamericano de encima". Por eso mañana, a las 17,30 horas, muchos de nosotros y nosotras nos concentraremos en el Arriaga de Bilbao, para marchar contra los yanquis y la OTAN, para exigir que se termine esta guerra y por la autodeterminación de Kosovo. Vale la pena que te sumes, ésta sí es una causa solidaria.